domingo, 27 de mayo de 2012

Capítulo 6

Cada vez nuestra habitación estaba más animada, de ligues de una noche de María, de Niall, de Liam y de David. Era muy divertido y creo que podía decir esto contatal convicción, yo era feliz. Me sentía bien allí, tenía una habitación preciosa, unos amigos increíbles y un novio perfecto, pero claro tanta perfección no pudo durar y cada vez Liam estaba más distante conmigo llevábamos dos semanas y ya se estaba distanciando, no quería saber como íbamos a acabar, dejé de preocuparme y me despedí de todos (chicos y amigas), antes nos dábamos un beso al despedirnos, ahora una sonrisa era lo máximo, demasiado ocupado hablando con Lidia sobre algo.

Bajé las escaleras, en la clase de vuelo me había caído unas cuantas veces, porque no había una escoba como en las películas, era a lo soy Superman, lo bueno era que, para que los humanos no vieran algo que alterara su vida para el resto de sus días cuando volábamos nos volvíamos invisibles. Para volar, tenías que pensar que tenías alas y tenías que imaginarte que volabas y cuando conseguías despegarte del suelo tenías que intentar no descentrarte y caerte al suelo, que era lo que me pasaba a mí, me caía.
Se suponía que con los años volar se convertía en un acto reflejo y esperaba que eso acabara ocurriendo, mientras me conformaba con llevar pantalones largos para que no se vieran mis moraduras.

Las clases de vuelo se daban en el patio interior, que era muy grande, me senté en un banco, me puse los auriculares y empecé a escuchar ''We found love'' de Rihanna los 10 minutos que faltaban para que empezara la clase.
Estaba completamente relajada escuchando la melodía, cuando vi a un chico mirándome con cara de confusión. Paré la música.

-¿Tengo monos en la cara o qué?-dije.
-No, es que eres mi tutora y me han dicho que te habían visto por aquí y no sabía si decirte algo o...-dijo tímido.
-Oh, vaya, cuanto lo siento, estaba de mal humor- esbocé una sonrisa falsa.- ¿Qué se supone que hacen los tutores?
-Ayudar a integrarse al chico que le han asignado, como tengo las mismas clases que tú también me guiarás por el instituto.
-Vaya, tú eres muy listo, ¿no?-nos reímos juntos y pensé que era perfecto para Lidia, pero mientras Lidia tonteara con mi novio no había mucho que hacer.
-Bueno, pues ahora tenemos clase de vuelo, y se da aquí dentro de un minuto empezara la clase-le dije.
-De acuerdo, ¿puedo sentarme contigo?-dijo, era muy tierno, me empezaba a caer bien, seríamos buenos amigos.
-Por supuesto que sí- le sonreí.


Y así fue como pasé toda la mañana con ese adorable empollón, no os he dicho que era bastante mono, tenía el pelo de color marrón claro y los ojos verdes. Alguna que otra peca y la mirada más tímida que pueda haber en el mundo, era pura bondad.

-Bueno,ya son las 15h, nos vemos mañana a las 8h en el hall, ¿vale?- le dije al acabar la última clase.
Hacía mucho que no me leía un buen libro así que le envíe un mensaje a Violeta diciéndole que llegaría tarde. Salí de la escuela y me dirigí a mi librería favorita, tenía hambre así que por el camino me compre un sándwich de pollo y proseguí mi camino.
Cuando llegué a la librería,que era una librería donde sólo vendían libros hispánicos, me encantaba leer libros en castellano porque me recordaba a mi niñez y a que mis padres me leían siempre un cuento de buenas noches en castellano, no tardé mucho en decidir que libro quería, se titulaba ''97 formas de decir te quiero''. Llegué antes de la hora prevista porque decidí practicar un poco de vuelo, y no me caí ni una sola vez, pronto vería a las Elegidas de nuevo.

Entré en la habitación y vi algo horrible, no podía hablar y lloraba, lloraba mucho, pensaréis o no una escena de un crimen, un asesinato, un ladrón, no, mucho peor, eran Lidia y Liam besándose (¡en mi cama!). Estornudé un poco, y vieron que estaba allí llorando, decidí irme al baño y dejarlos a su rollo, pero antes tenía que decir algo:
-Supongo que darás por hecho que hemos terminado-le dije, y no contenta con esa infidelidad no pude reprimir las ganas de darle un tortazo. ¡Plas! Se oyó, que sonido tan dulce para mis oídos en cuanto a Lidia al más estilo español, la llamé puta y me largué al baño.

-¿Cómo han podido hacerme esto?, confiaba en ellos, eran mi novio y una Elegida, ¿porque me hacen esto?- lloré durante 1 hora, se oyó a mucha gente a lo largo de esa hora diciéndome que lo arreglaríamos, que me tranquilizara, que no pasaba nada... ¿qué sabrían ellos, empecé a pensar que tenía escrito en la cara con rotulador permanente ''Soy medio subnormal, engáñame'', me miré al espejo, fíjate hasta que punto llegaba mi subnormalidad, y si, sé que esa palabra no existe, tampoco soy tan subnormal...¿o si?. Tenía hambre osea que salí a comer y casi me entraron ganas de empezar a reírme, porque parecía la taquilla del concierto de Justin Bieber y las frikis a las que les gustaba. Estaban todos en sacos de dormir cotilleando sus Blackberrys, Iphones, o Nokias indestructibles. Hice caso omiso de ellos y me fui a la cocina, y otra vez me sentí mama pato, con todos sus pollitos detrás, hablando como si no les oyera, me giré y todos se quedaron quietos, parecíamos una panda de imbéciles jugando a patito inglés.

Me comí una fajita de ternera casera y me fui a la cama, cuando pensaba que se iban a meter en la cama conmigo (raro, muy raro) cada uno se fue a su cama (¡al fin!) y los chicos subieron a sus habitaciones.

Cuando me desperté Lidia no estaba y empezamos a hablar:
-Su actitud fue horrible, se merecía ese tortazo- dijo María.
Me eché a reír.
-Me salió solo, lo necesitaba.- dije.
-Te entendemos-dijo Violeta-Hemos hablado con Lidia y le hemos dicho que se comportó a fatal y ella se puso a llorar y dijo que lo sentía.
-Con todas las veces que nos ponemos a llorar podríamos llenar la piscina municipal-dijo Camila entre risas.
-¡Y que lo digas!, no sé como lo hacemos- dije, de mejor humor.
-Volviendo al tema- dijo Violeta-Tienes que hablar con ella por muy mal que se haya portado.
-De acuerdo, pero si sale con una marca roja, culpa vuestra-dije.

Todas se rieron, iba en serio, pero bueno...cada uno a lo suyo.

Y aquel día aprendí que las tortas le duelen más a quien las da que quien las recibe porque casi no pude coger apuntes.

También aprendí a curar heridas pequeñas gracias a la clase de Dafne en Hechicería, los versos podían ser inventados pero tenían que coincidir con lo que tenía que suceder y rimar un poco, por ejemplo:

Esta herida,
tan poco querida,
debería desaparecer
en un amanecer.

Invención propia, lo peor no era inventarte el ''poema'', sino que tenías que imaginar en tu mente que la herida se curaba, cuanto más grande era, más costaba y por eso la próxima clase sería en el hospital, haber si podíamos ayudar a algún paciente.

Y mientras subía las escaleras pensaba en la gran discusión que tenía que mantener, a mí me gustaba Liam pero lo que había hecho había estado fatal.

Y allí estaban Lidia y Liam, hasta sus nombres pegaban como pareja,¡que mierda!.

-Lo siento- dijeron Liam y Lidia a la vez.
-Pues no estáis perdonados, como podréis comprender, y ahora a contarme porque y cuando será la boda.
-Para empezar, no vamos a salir, porque lo nuestro solo era tensión,no nos queremos, no nos amamos simplemente estábamos en un momento delicado, en una habitación, solos y tuvo que ocurrir, estropeándolo todo.-dijo Lidia.

-Yo te quiero a ti- dijo Liam.
-Me quieres tanto que has estado pasando de mí estas últimas semanas, ya sé que casi no nos conocemos pero pensé que al pasarte la mayor parte del tiempo aquí, lo nuestro ya era formal- dije.- pero cuando vi que ni me besabas ni casi me hablabas y que solo estabas con Lidia pues mira, no soy muy lista, pero vi lo obvio, y lo que todo el mundo vio.
-No te lo quise contar, pero mis padres murieron hace una semana en un accidente y pensé que para no preocuparte y eso, sería mejor no contártelo-dijo Liam.
-Tienes razón, no se lo cuentes a tu novia o lo que sea, cuéntaselo a Lidia que debe ser tu mejor amiga o algo así- dije con una ironía.
-A ella le ocurrió lo mismo y cuando me preguntó, pensé que ella sabría que decirme, pero te sigo queriendo- dijo Liam.
-Y yo a ti, pero creo que deberíamos darnos un tiempo, porque no es normal, me pones los cuernos y yo , la tonta de Amelia hago como si nada.
-De acuerdo, esperaré lo que haga falta para estar contigo, prefiero esperar que cagarla como ahora.
-Acabas de estropear una frase muy bonita diciendo cagándola- le dije.

Les di un abrazo a los dos y le susurré:
-Te merecías el manotazo.

Cenamos como si no hubiera pasado nada, yo estaba un poco mosqueada de que no confiara en mí,pero me daba igual porque lo había hecho para no preocuparme y todas las parejas tenían crisis, ahora solo quedaba esperar a poder volver a empezar una relación, mientras tanto observé a mi alrededor.
David y Violeta se sonreían y se daban besos tiernos y cortos, se susurraban cosa, parecían la pareja perfecta, él le acariciaba la cara y ella le tocaba ele pelo.
A su lado María y Niall se reían de algún chiste verde de Camila, y Lidia me observaba. Liam también me observaba, vale de repente todo el mundo me observaba, se hizo el silencio y dije:
.-¡Que pasa!, ¿tengo monos en la cara?
Todos se rieron y poco a poco todos nos fuimos a la cama y los chicos subieron a su habitación, excepto Niall y Camila que bueno...digamos que no sé que puñetas se quedaron haciendo en la cocina.

Capítulo 7 aquí.

4 comentarios:

  1. Me encanta el libro! espero que sigas escribiendo mi Elegida! jajaja aqui mamá pato.

    Marga.

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  2. Gracias por tu apoyo incondicional :) ajajajajaja!! lo de mama pato va por ti ;)

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  3. jajajaja el capitulo 7 es el más bonito! me encanta! espero el siguiente con impaciencia!

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  4. XD sigue sin caerme bien,yo no les habria perdonado la verdad-.-pero en fin,voy a por el siguiente:P
    Besitos de miel^^
    Alicia

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