lunes, 28 de mayo de 2012

Capítulo 9


Hacía unos días que Harry y Lidia estaban saliendo, eran monísimos, y así no teniamos que soportar las ecuaciones de tercer grado de Lidia, el álgebra y otros horrores variados que a ella le encantaban, yo sabía que harían una buena pareja desde que conocí a Harry y así era. Yo estaba nerviosa a más no poder porque faltaba un día para que John me contara ese problema suyo que tenía, y por si no bastara tenía que acompañar a María y a Camila porque habían quedado con Tony, su gran amor.

-¿Me queda bien este vestido?-dijo Camila.
-Precioso-dije- ¿nos vamos ya?
-No, aún falta decidir que zapatos.-dijo María.
-¡Buff!, vamos a pasarnos toda la vida.
-Tranquila, solo media-dijo Camila.

Oí a Violeta hablando por David por el móvil, que era lo único que hacía desde que David se había ido a Alemania de viaje de estudios.

-Cuelga tú- oí decir a Violeta- No tú, venga...yo no te puedo colgar.- se rió, como si lo que había dicho David fuera lo más divertido del mundo.

-¿Cómo podéis ser así? Los tíos os están absorbiendo el poco cerebro que os quedaba.-dije.
-Tú también estás colada por alguien, te recuerdo- dijo Camila.
-Ya está,¿ nos vamos?
-Manos a la obra- dije yo.

Cuando llegamos al parque Tony ya había llegado. Ellas corrieron hacía él gritando: ¡Tony, Tony!, que alegría. Todo fue muy aburrido hasta este momento.

-Me encanta tu camiseta de los Nicks- dijo Camila.
-Es preciosa.-dijo María.
-Oh, gracias, a mi novio también le encanta-dijo, yo me empecé a reír, parecía una loca pero fue el momento más gracioso de mi vida, mis amigas se habían enamorado de un nadador gay.
-¿Tienes novio? Pensábamos que eras hetero...-se oyó a Camila por lo bajine.
-Sí, tengo novio, es encantador, se llama Jason.- dijo.
-¿Jason?¿Jason Philips?- se quedaron boquiabiertas.
-¡Cuánto me alegro!,¡ ha salido del armario!- dijo María y empezó a bailar una Macarena rara en medio del parque, vergüenza ajena, en dos palabras.
-Pues no hay más que hablar, ¡qué duréis mucho!- dijo Camila, le dio dos besos al igual que María y así acabó el amor por Tony.

Cuando estábamos entrando en la habitación dije:
-¡La cara que se os quedó cuando dijo novio!- nos echamos a reír.
-Se le notaba un poco, pero estábamos demasiado ciegas de amor...-dijo María.
-Sí, ciegas de amor, o del chocolate que no os pudisteis tomar de su tableta-dije yo.
-Era amor, amor del bueno.-dijo Camila,- igual que el chocolate de su tableta.

Estuvimos así toda la tarde, nos tomamos una ensalada César, como siempre y vimos Titanic. ¡Nunca me cansaría de llorar en esa película! Y menudo protagonista...

-¡Está tan bueno...!- dijo María.
-Si encontráramos a alguien así- dijo Camila.
-Lo encontraréis, pero no se morirá-dije yo.
-Eres demasiado optimista- dijo María.
-Nunca se sabe- dije yo- Mirad a Violeta y a David, dan asco de lo pegajosos que son.

Entró Liam.

-Hoy es viernes de chicas, no puedes violar nuestra intimidad- dijo de broma María.
-La echaba demasiado de menos...-dijo mirándome.
-Excusas, excusas...solo sirven en la escuela- dijo Camila- ¡Márchate y vuelve cuando sea sábado, es decir de aquí a 20 minutos!.
-No me valoráis.-dijo Liam bromeando.
-Bastante hacemos con valorar tu culo cuando te giras- dijo María, mientras todas nos reíamos.
-¿Sólo me queréis por mi culo?
-Pues claro que no- dije yo rompiendo la broma, le dí un beso y le dije.- Ven en quince minutos anda.

Volvió al cabo de media hora. Fuimos a la cocina a hablar, tengo algo que recitarte.
-Pues empieza.
Y empezó la poesía más bonita del mundo.
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
Cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.


Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.

-Ahora,es cuando lo estropeas todo con una guarrada.
-Yo no soy como los demás.
-Tienes razón, a veces te acostumbras a cosas que crees que todo el mundo tiene y sin más encuentras a alguien que no tiene ese horrible defecto.
-Te amo, Amelia, y no sé cuantas veces tengo que repetirlo para creer que he representado lo suficiente mi amor.
-Tú sabes, que yo sé que tú me quieres.
-Gran trabalenguas, genio.- Nos dimos un beso y dormimos juntos, en mi cama, abrazados y de la forma más inocente en la que pueden estar dos novios en la cama.
Tenía que acostumbrarme, él no era como los demás.

Al día siguiente me dirigí dispuesta a escuchar algo que ni me imaginaba.

-Hola, John.¿Qué ha ocurrido?
-Rose ha desaparecido.
-¿Qué a qué?
-Que ha desaparecido, no sé donde está, me dijo que un día no volvería y que no intentara encontrarla que era mejor así.
-¿Y dónde entro yo aquí?
-Pues creo, que se ha convertido en una bruja.
-Pues ahora te diré si es una bruja buena o mala. Vamos a ver si está inscrita en mi escuela, sino,cariño mío, estás en un buen apuro.
-Bruja mala. No me extrañaría- dije para mis adentros.

Llegamos a la escuela.
-¿Está registrada alguna Rose Williams?-dije.
-Un momento.- dijo la secretaria.- No, no hay ninguna.
-Pues,John, no creo que debas volver a verla, intenta encontrar a otra, ella ya no puede estar contigo.
-Por favor, acompáñame a verla, quiero hablar con ella por última vez.
-De acuerdo, pero me llevaré un guardaespaldas, ¡quédate ahí!

Subí a por Liam, le conté todo y como no me dijo que me acompañaría.



-Ya está.-dije.
-¿Es mago?-dijo John.
-No, es un duende, no te jode.
-Venga vamos-dijo Liam.

Llegamos allí. Como era de día la fábrica no era tan tenebrosa, antes de que os preguntéis nada, yo pensaba llevarme de allí a cualquiera que quisiera irse y por eso me llevé el libro.

-Está allí-dijo señalando a Rose.
-¿Vas tu solo?-dije.
-Sí.

Entonces apareció un chicarrón, moreno, con los ojos oscuros y el pelo corto y de color azabache. Era tan impresionante que no puede evitar susurrar: ¡Madre mía!
Descubrí que Liam era celoso, porque enseguida pasó su brazo por detrás de mi espalda.
-¿Tú puedes sacarme de aquí?- dijo susurrando.
-Sí,a ti y si alguien más quiere escapar contigo puede unirse.
-De acuerdo,ahora vuelvo.
Aparecieron unas 30 personas, cosa que no estaba nada mal, ya que en su escuela eran unas 100.
-Todos vosotros queréis huir,¿no?
-Exacto.-dijeron a coro.
-Pues esperad un momento, voy a hacer el conjuro.-dije. Me lo había aprendido de memoria por si intentaban quitármelo de las manos.
Estaba en latín osea que sólo os diré la última frase del ritual.
-Sint libera, liberum avis.

Y así fue como me gané una medalla rara al traerlos a la escuela y como vi como Rose le pegaba una bofetada a John y John lloraba, sí, vi a un tío llorando.

Capítulo 10 aquí.

2 comentarios:

  1. Maaaaaaaaaaaaaaaadre miaaaaaaaaaaaaaa,la seguridad en la escuelaaaa....XD no vaXD
    en fin,sigo:)
    Besitos de miel^^
    Alicia

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    Respuestas
    1. Siento no responder a todos tus comentarios, pero de todo corazón te agradezco cada uno de ellos :)

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