viernes, 25 de mayo de 2012

Capítulo 2

-Me dan ganas de matar a ese estúpido de John, mira que irse con la guarra de Rose.-dijo María.
-Ya ves...¿qué le debe ver? Porqué no hay belleza, bondad, amabilidad, discreción, no tiene nada bueno...- dijo Lidia.
-Chicas, si se ha ido con ella a lo mejor es porque en el fondo la quiere más que a mi, y si la ha elegido, esta claro que no era el hombre para mí-dije yo- Por cierto, ¿qué tal va vuestra misión de ayudar a Jason a salir del armario?
-I-M-P-O-S-I-B-L-E, eso es lo que dice él, pero ocultándose no es feliz, yo lo veo, no puede expresarse igual...-dijeron Camila y Violeta.
-Pues vaya mierda.-dije yo.
-Deberíamos ir yendo al campus del instituto...-dijo Lidia.-Si no nos castigaran, y yo no me pienso quedar a lavar platos.
Todas nos levantamos y comenzamos el corto camino desde la heladería hasta el horrible internado en el que estábamos. Horrible, porque lo único que se respiraba era maldad, no porque fuera feo. Todas las habitaciones tenían un bonito color pastel. Y tu podías llevar los muebles que quisieses ,aunque sino cabían, no podías ni tocar sus preciados muebles de madera barnizada.

Estaba sentada en mi cama haciendo los deberes que no había hecho en verano, escuchando música de los Beatles y ojeando de vez en cuando el teléfono para ver si John me había echado de menos. En la litera de abajo Camila se morreaba con su novio
Mark y al oir un pequeño gemido decidí que era el momento de irme. Al salir, vi a María ,Lidia y Violeta totalmente conmocionadas.

-Hemos visto a Mark con otra-me dijeron.
-¡Madre mia!-dije- hay que ir ya, a contárselo.

Fuimos corriendo a contárselo, la sacamos de esa situación (embarazosa para nosotras) y se lo contamos todo.

-No puede ser...¿porqué me ha elegido como cornuda?-dijo Camila, entre sollozos-.
-Tranquila, tengo una estrategia preparada-dije con sonrisa malvada-.

Mi plan era sencillo, el típico de las películas, lo que no sabía yo era, hasta donde me llevaria esa fatal decisión. Teníamos que encontrar un chico que envidiaran y por tanto, se pusieran celosos.




Entonces vi a John, por el pasillo de la mano de Rose. Era tan guapo...tenia unos preciosos ojos verdes, el pelo rubio, una sonrisa perfecta y un cuerpo...bueno si sóis chicas me habréis entendido. Dentro de dos días empezaba el curso y teníamos que encontrar a un novio o cosa por el estilo para fardar.

Cogimos el coche de Violeta un precioso descapotable rojo,que llevábamos en las cuestiones importantes. Todas parecíamos alegres y con una sonrisa pícara sintiéndonos las reinas del mundo por la fechoría que íbamos a cometer.

Entramos en el local, estábamos, y tengo que decirlo, completamente irresistibles, solteras y en busca de cualquier cosa decente. Nos sentamos en la barra casi la ocupábamos toda, pedimos todas una cerveza. La verdad no podíamos tomarla teniamos 16 años pero...era importante parecer maduras, y entonces despúes de una buena charla sobre el perfecto para cada una (Camila y yo) el ''mío'' era muy mono, se parecía bastante a John, pero era más maduro y , todo hay que decirlo más guapo, pero me seguía atrayendo más John.
El chico para Camila era como ella, moreno con los ojos oscuros y muy guapo.

Me acerqué a mi objetivo dispuesta a ligar y comencé a hablar:
-Hola, perdona ¿tu eres Jake, el novio de Miriam?
-No, me llamo David. ¿Y tu eres...?
-Soy Amelia, mis padres son hispanos.
-Me encanta España, siempre he querido ir. Quizás podrías hacerme de guía.
-Pues claro que sí- me reí, y miré que tal le iba a Camila, viento en popa-¿tú eres de aquí?
-No mucho,es decir nací en Francia, por eso me encanta tu nombre, porque me recuerda a la película Amelie, que me recuerda a Francia-se rió, ¡dios mío! Su risa era preciosa y pegadiza, me empecé a reír, supongo que como una subnormal-.
-Puede que también pudieras hacerme de guía en Francia.- dijo con una voz melosa-.
-Puede...-dijo en un susurró.
-¿Qué te trajo aquí?
-Un presentimiento de que encontraría a alguien especial.
Me sonrojé, pero pensé que quizás no era yo: ¿Tienes novia?
-No.
Eso me alivió más de lo que creía y entonces si me puse roja. Vi como Camila ya estaba rodeada de tíos.¿Cómo demonios lo hacía? Él me miró y entonces, juro que sentí como si me leyera el pensamiento y acto seguido me dijo:
-Tú eres más bella.
Me reí como una tonta.
-¿Te apetece quedar este sábado en el parque central?-me dijo.
Yo volví al ataque y le dije:
-Contigo dónde sea.

Me dio su número de teléfono y en vez de despedirse con un estúpido ''hola'', me dio un romántico y dulce beso en los labios.
Quizá precipitado pero, para mí, absolutamente perfecto.

Fui hacia mis desocupadas amigas, no hacia Camila que estaba ocupadísima con a que tío se quería ligar.

Les conté lo maravilloso que era David y ellas me dijeron y cito textualmente ''que tontas que son las enamoradas'', quizás tenían razón pero...parecía diferente no parecía el típico aprovechado. Después de una hora allí metidas esperando a Camila, se metió un papelito en el bolso. Nos habló de que Niall era perfecto para ella, atrevido y bla bla bla bla bla bla. Me sonó a esos discursos de cuando se enamora de alguien que no es para ella, pero lo dejé pasar.

Cuando llegamos a la habitación eran las dos de la madrugada, me metí en la cama dispuesta a dormir profundamente. Soñé algo extraño, soñé que Niall y David eran vampiros y que nos protegian a nosotras que eramos brujas raras. Me desperté y tras ducharme, peinarme, maquillarme y desayunar, llamé a David.

-Hola, cariño, ¿has dormido bien?
-Sí, he soñado contigo- le dije.
-Oh, que mona.
-Necesito verte, y volver a besarte.
-Yo también,para que esperar, mira por la ventana.

David estaba allí sentado en el césped con la cara más mona del universo, estaba por saltar por la ventana y ahogarle de un abrazo, pero fui coherente y bajé a recibirle.

-Te echaba de menos- me dijo
-Y yo a ti.

Nos dimos un beso, profundo, romántico y largo, esos de película que parecen tan bonitos y lo son.

-Dudaba en llamarte tan pronto y parecer una acosadora.
-Deberías haberme llamado en cuanto te perdí de vista.
Me reí con él y disfruté de ese momento. Noté que mis amigas se asomaban a curiosear y me sentí la chica más afortunada del mundo. Pero recordé que tenía que restregar a alguien este gran ''novio'' si lo era.

-Acompáñame a dar un paseo por el campus.-dije.


Caminamos tranquilamente por la residencia masculina de mi campus.
Estábamos paseando cuando vi a John salir y volví a sentir esa extraña conexión como si me leyera la mente ,me besó más apasionadamente que nunca y entonces me di cuenta de que había algo muy misterioso en él. Sentí la mirada de John clavada y deseé verle la cara de envidia que seguro que había puesto.

-Tú eres diferente-le dije.
-Yo no te haré nada de lo que él te hizo.
-Sé que no lo harías. Tengo que preguntarte una cosa.
-Dime.
-Tú no eres normal, ¿verdad?
-Bueno...técnicamente no, pero...

Y entonces me explicó que sí, él podía leer mi mente, y que era porque él era un vampiro. Y así es como descubrí que tenía un irresistible novio vampiro.
-Hay algo más.-me dijo serio.
-¿El qué?-pensé preocupada, podía ser cualquier cosa.
-Tú también eres especial, tú y tus amigas.
-¿Ah, sí? ¿Somos vampiras?-dije pensativa.
-No, no, vosotras sois... Es complicado.
-Dilo ya de una vez.-dije yo.
-Magas, sois magas, suena raro, lo sé...
-¿Lo dices enserio?
-Sí, me tengo que ir.-dijo.
-Adiós.-dije mientras veía como se alejaba.
Y cuando pensaba que nada podía ser más raro un misterioso anónimo nos envió a todas unos collares.

-Son preciosos.-dijo Violeta
-Increíbles- dijo Lidia
-Alucinantes-dijo Camila.
-Especiales-dijo María.

Los collares eran verdaderamente magníficos, todos tenían una cadena de plata y en el de cada una había una piedra preciosa diferente. El de Violeta tenía un precioso zafiro azul. El de Lidia era un naranja ámbar. El de Camila llevaba una verde esmeralda. El de María era un rubí de rojo intenso. Y el mío era un precioso diamante.

-Esto tiene que ver con lo de ser magas-dijo Lidia.
-Es cierto.-dijo María
-Mañana nos traerán el libro de hechizos-dijo Camila, entre risas.
-Y las instrucciones- dijo Violeta.

Todas no echamos a reír. Nos pusimos los collares, eran perfectos para cada una de nosotras. El ámbar de Lidia conjuntaba con su preciosa cabellera, el rojo le quedaba de maravilla a María, la esmeralda era perfecta para Camila y el de Violeta resaltaba su
cabellera rubia.



Todas parecíamos felices con nuestro collar, pero a la vez preocupadas porque sabíamos que si aceptábamos el regalo seríamos brujas o magas o lo que fuera.
Cada vez el apodo que nos pusimos parecía más real.
Estábamos tan tranquilas cuando empezó a llover sangre. Sí, sangre, no, no agua, esto era cada vez más raro y entonces calló tal y cómo lo oís una carta del cielo, raro, si, mucho. Cogimos la carta y fuimos todas a mi habitación y la de Camila, empezamos a leer:

-Queridas brujas, no os preocupéis por la lluvia de sangre, fue para llamar vuestra atención y solo la visteis vosotras. Tenéis que trasladaros a la escuela de Magia ,o escuela del Azar para los humanos, que hay en el centro de la ciudad. También tiene campus es más céntrica y os ayudará a aprender en lo que os habéis convertido y en aprender sobre las otras criaturas que existen. Os lo pedimos por vuestro bien y sabemos que vendréis lo más pronto posible.

-Tenemos que ir corriendo allí-dije.
-Pues, ¡a recoger!-dijo Lidia-Me voy a hacer la maleta.
-De acuerdo-dijo Maria- ¡A por todas brujitas!

Capítulo 3 aquí.

2 comentarios:

  1. Vale...mm,me he quedado pokerfaceXD esto va muy deprisa e.e pero bueno,seguiré leyendo;)
    Besitos de miel^^
    Alicia

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    Respuestas
    1. Lo sé, lo sé pero son cosas de las que te das cuenta demasiado tarde.

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