sábado, 9 de junio de 2012

Capítulo 14


-No puede ser-dije.-están empeñados en esos collares, sin esos collares no tenemos poder.
-Tenéis, pero funcionáis como magas normales, todos tienen un amuleto y sin él no son nada, por eso nunca hay que quitárselo, no se vaya a perder...-dijo Dafne.
-¿Hay alguna forma de saber donde están?-dijo Violeta abrazada como siempre a David.
-Sí, hay un hechizo, pero tenéis que hacer también una poción y los ingredientes no suelen ser muy comunes.-dijo Dafne.
-¿Nos puedes dar una lista?-dijo Camila.-Por intentarlo...
-Esperad aquí, ahora os la traigo.-respondió Dafne.
Cuando se hubo marchado dije:
-Creo que tenemos un cartel colgado, róbanos, es muy fácil.
-Los encontraremos.-dijo Lidia.-pero hay que encontrar una estrategia para cuando los encontremos.
-Lo de la red ya está muy visto...-dijo María.
-Podemos aprender algún hechizo de parálisis o algo así.-dijo Violeta.
-Si existe...-dije yo.

Entró Dafne con un papel antiguo en la mano.
-Tomad.-dijo-estos son los ingredientes, para más información tenéis Internet,¿no?
-Gracias,¿podemos saltarnos las clases otra vez?-dije yo.
-No, vosotras seguís teniendo poderes osea que podéis continuar con las clases, en las horas libres tendréis tiempo de sobra.-dijo Dafne.
-Pero Dafne...-dijo Camila.
-Un gran poder conlleva una gran responsabilidad y la responsabilidad es trabajo. Me marcho, si tenéis algún otro problema no dudéis en avisarme.
-Puff...bueno, entonces empecemos, primer ingrediente; pluma de gaviota. Eso es más o menos fácil.
-Sí, vivimos en Newport, sólo hay que ir al puerto y arrancarle una pluma a una gaviota.-dijo Camila.
-O...mirar si hay alguna por el suelo y no perder el tiempo.-dijo Lidia.
-¿Y si nos dividimos? Hacemos como una gymkhana la mitad de la lista para cada una.
Los equipos son, David, Lidia y Camila; y yo, Violeta, María y Liam.-dije yo.
-¿Qué nos toca a nosotros?-dijo Camila.
-Vamos a ver, os toca; pluma de gaviota, estrella de mar y una púa de erizo de mar.
Nosotros baba de caracol, dos plantas carnívoras y pelos de ardilla.
-Vamos allá.

Nos dividimos y empezó la tragedia.
-¿A por que vamos primero?-dijo María.
-Baba de caracol.-dije yo.
-¿Dónde hay baba de caracol?-dijo Liam.
-Sé que esto suena un poco raro, pero mi abuelo cría caracoles.
-¿Y donde vive tu abuelo?
-Cruzando el puente.
-Hay que ir en coche.

Después de un largo camino conseguimos convencer a Liam de que cogiera la baba de caracol, Violeta arrancó dos plantas carnívoras del vivero y yo tuve que perseguir a una ardilla por todo el parque.

-Conseguido.-dije yo sosteniendo a la ardilla.-tengo los pelos.
-Vayámonos.-dijo María.

Llegamos a la vez los dos grupos.
-Ahora hay que mezclarlo con agua.-dije yo.
-Ya lo hago yo.-dijo María.
María lo mezcló, todo hicimos el ritual y vimos que indicaba una casa abandonada que había a las afueras.
-Yo sé donde está, mis abuelos se inventaban leyendas terroríficas para que no entráramos.-dijo Liam.
-Pues vamos allá.

Hablamos con la profesora Dafne que nos dijo las palabras para provocar un hechizo de parálisis.
Entramos y una figura horrenda comenzó a hablar.
-Sois muy tontos.-dijo.
-Si empiezas con insultos nos largamos, eh!-dije yo con ironía.
-Nosotros le provocamos el cáncer a vuestro amigo para teneros alejados de vuestra habitación, era un cáncer temporal, el hechizo desaparecería en el momento en que vosotras consiguierais “curarlo”. Nos dimos cuenta de que todo lo que preparasteis anteriormente era una trampa y hicimos un plan.
-Sois tan malvados, tan ruines. Me dais asco.-dijo Camila.
-Provocarle a alguien un cáncer para quitarnos el poder.-dijo María.
Dijimos el conjuro muy flojito, de forma que solo lo pudimos oír nosotras y se quedó parado, empezamos a buscar, solo teníamos media hora hasta que se volviera a mover.
-¿En serio?¿Una nota en la nevera donde pone “segundo cajón collares, guardar bien”.-dijo Lidia.
Encontramos los collares y nos los pusimos, que sensación de serenidad, ¿porque demonios nos los habíamos quitado? En el conjuro ponía que no funcionaba el hechizo con los collares puestos.
-Te vienes con nosotras a cumplir condena, pero dile a tus amiguitos que se vayan preparando porque algún día a ellos también les tocará la hora-dije.
No podía moverse pero sabía que lo había oído.
-¿Qué tal va lo tuyo con Louise?-dijo Violeta cambiando de tema.
-Bueno, quedamos de vez en cuando y eso...es muy mono, tan malote, pero en el fondo es buena persona, cuando está conmigo es otra persona...-contestó ella.
-Me alegro por vosotros.

Cuando llegamos a nuestra habitación, después de haber entregado al del Lado Oscuro, como siempre nos esperaba una sorpresa.
En la habitación había un piano, era de pared, parecía nuevo y gritaba “tócame”, como en “Alicia y el país de las maravillas”, encima había una nota. Decía así:
“Desde el momento en que te miré supe que estabas relacionada con este instrumento, y por emprender esta misión tan importante te regalo este piano” muy pequeño a un lado ponía “Dafne, aunque supongo que lo habrás supuesto”. Al lado había otra carta donde ponía “LEER EN VOZ ALTA”, leí para todos:
-No envidies a Amelia, cada vez que hagáis una buena acción os haré llegar a cada uno un regalo.
-Bueno, ya que te lo ha regalado, estrénalo.-dijo Violeta.

Me había encantado el regalo, yo provenía de una familia de clase media, pero los negocios cayeron y llegó la pobreza a vestir nuestra casa, tuvieron que vender mi piano tras muchos lloros y hacía 5 años que no tocaba, sin embargo tenía la sensación de que nada se me había olvidado. Comencé a tocar y mi mente se quedó en blanco escuchando cada nota y con ganas de llorar. Era como el que yo tenía de pequeña, pero este era nuevo. Sonaba bien, cada nota me llenaba, había algo en ella que me hacía feliz. ¡Oh, cuanto había añorado ese dulce sonido!



Salimos todos a dar un paseo y para nuestra sorpresa vimos un rótulo en el edificio de enfrente ponía “Próxima apertura Café de los Hechizos”.
-Ese café está hecho para nosotros.-dijo María.
-Tienes razón, en cuanto lo abran tendremos que entrar a probarlo.-dije yo.
-Será nuestro punto de reunión.-dijo Violeta.
-Siempre nos encontraremos ahí, si alguien no sabe que hacer, baja al café.-dijo Camila.
Miramos a través del cristal, las paredes eran de ladrillo y la mayoría de las mesas

estaban empotradas en la pared. Las sillas eran sillones. Todo estaba hecho para poder mirar por las ventanas, la única parte que no daba a las ventanas era la barra. Era de madera, la típica americana. Tenía un aire a la cafetería de “Friends”, me encantaba, era acogedora. Y además tenía una nevera donde ponía “Especialidad helados de Stracciatella”. Parecía como si una yo que andaba suelta por el país hubiera decidido abrir una cafetería.

Aparecieron unas chicas eufóricas, casi chillando y mirando la puerta de la escuela.
Nos acercamos y vimos un cartel en el que ponía “Quedan 2 semanas para el Baile de la Noche”.
-¿Qué es el baile de la Noche?-le pregunté a Liam, que era veterano en esa Escuela.
-Es un baile como el de cualquier instituto, le llaman así por ponerle algún nombre, en vez de Baile de Primavera o de Otoño.
-¿Fuiste el año pasado?-dijo María.
-Sí, con una que ya se ha ido.
-Uh,¿más mayor?-dijo Camila con sonrisa pícara.- Te debió enseñar muchas cosas...
-No estamos en horario infantil pero aún así no me gusta oír guarradas.-dijo Violeta.
-Oh, que inocente...-dijo Camila.-no me refería a eso.
-Pues no quiero ni pensar a que te referías-dije yo.
-¿Subimos arriba?-dijo David a Violeta. Últimamente se mostraba muy distante, por tanto me picó la curiosidad de que harían allí.
-Claro.-dijo Violeta contenta.
-Liam, porque no vas un poco por ahí, tenemos que ir de compras para encontrar el vestido perfecto.-dijo Camila.
-Bueno...si no queréis que nadie os sujete las bolsas.
-¿Nos estas llamando flojuchas? Aún así no puedes venir, el vestido de Amelia tiene que ser sorpresa para ti.
-Está bien.

Fuimos por las tiendas del centro y encontramos una perfecta. Era pequeña pero estaba llena de vestidos preciosos de todo tipo.
-Esta.-dijo María sin más.
-Sí.- y entramos sin articular palabra. Nos probamos todos los vestidos posibles para nuestra talla y encontramos el perfecto para cada una.
El de Camila era rojo pasión, ceñido de cintura por arriba y acabado vaporoso por abajo.
Él de María era azul turquesa, escotado y con un poco de brillo en el escote.
Él de Lidia era violeta, también escotado y con un gran cinturón negro. Él mío era negro, corto como todos los demás y con escote.


Eran preciosos, nos fuimos hacia casa contentas con nuestra compra. Ahora es cuando decís, ¿y Violeta?, Violeta llevaba años guardando un vestido que se compró en Londres, era el vestido ideal para ella y lo guardaba para una ocasión especial.

Se oyó la canción Stronger de Kelly Clarkson. Era el teléfono de María.
-Es Louise- dijo.
-Ooohh!!-dijo Camila.-Pon el manos libres.
-Vale.-dijo María.

-Hola, nena.-dijo él.
-Hola, guapo.
-Quiero decirte una cosa antes de que me acuses de ni habértelo dicho y cortes conmigo, sé que es un poco precipitado y que casi no nos conocemos pero eres la mujer de mi vida y no te quiero perder.
-¿Qué es lo que me tienes que decir?
-Que soy del lado Oscuro, pero que no participo, simplemente estoy ahí. Cuando te conocí pensé en decíroslo para que pudiera salir pero si salgo estaréis más en peligro, porque están perdiendo a mucha gente y van a por vosotras. Yo puedo ser el infiltrado.
-No, eso es muy peligroso, si te pillan te matan, literalmente.
-Cariño, es por nosotros, venga nena, si no me arriesgo yo, vosotras sufriréis y eres demasiado importante para mi como para ponerte en peligro, nena, tú lo sabes bien.
-Está bien, pero ten cuidado.
-Adiós, baby, ten cuidado con los tíos.
-Adios, guapo, te amo.

-¿Y Adam?-pregunté yo después de la conversación.
-Pues igual.
-Igual,¿como?
-Nunca os habéis enterado de que entra todas las noches por la ventana y que nos escapamos a la discoteca porque sois demasiado muermos.-dijo con cariño.
-Claro...

Entonces vi a una rubita demasiado mona, cerca de Liam, más bien, demasiado cerca de Liam, riéndose. Vale, soy celosa, me acerqué a Liam y algo que la pilló muy desprevenida a él y a ella y le dí un morreo.
-¿Seguimos en la habitación?-dije picarona.
-Claro que sí cariño. Adiós, Sussy.
-Adiós...-dijo ella desanimada, ja, ja,ja y doble ja casi me quitaba el novio esa bruja.
-¿Quién era?-dije.
-Luego te lo digo, ahora es nuestro momento- dijo él desabrochándose la camiseta.
-¿Tú eres un poco tonto, no?
-¿Por?
-Pues porque no lo pienso hacer, era una excusa para que te separaras de esa guarra.
-No es tan guarra, es nueva, estaba orientándola.
-Claro... mira déjame un poco en paz. Voy a ducharme.
-Te acompaño.
-Sin ti. Estoy enfadada, a ver si lo pillas.
-Pues nada...-dijo poniendo cara de niño triste.

Y asi fue como me cabreé con Liam y comencé la guerra con “Sussy”, alias “la guarra quita-novios”.

Capítulo 15 aquí.

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