sábado, 16 de junio de 2012

Capítulo 16


Echaba de menos a Liam, lo quería tanto…no podía vivir así, si él muriera yo también moriría de amor. Había sido una estúpida.

-Voy al baño.-dijo David, desenroscándose de Violeta,¿no iban al baño juntos? Que raro…
-No tardes cariño.-dijo Violeta, David estaba más distante, yo lo notaba, seguían abrazándose y todo eso pero no veía sentimiento recíproco en sus ojos.
-Este sitio se ha convertido en nuestro lugar.-dijo Camila.
-Sí, ¿Quién lo hubiera dicho?-dijo María, le dio un dulce beso a Louise y le sonrió, esa relación la había cambiado ella siempre había sido la más infantil (en el buen sentido), la más inmadura y juerguista, siempre se reía, pero desde que salía con Louise no reía, era más seria. No porque no fuera feliz, sino porque no le hacía falta reírse para demostrar lo contrario.
Entonces vino David exaltado, vi como Charly, el dueño del café nos miraba y David me hizo muy feliz, cuando dijo:
-Rápido, Liam está en el baño.
Fuimos corriendo al baño, habíamos estado buscando por los alrededores de la fábrica y demás sitios sospechosos desde hace una semana, y de repente lo encontrábamos allí.
Estaba en el suelo, con alguna herida y atado a un baño, estaba inconsciente.
-¿Cómo nos lo llevamos sin montar un escándalo?-dijo Louise.
-Creo que no podrá ser, habrá que montar escándalo.-dije yo.

Nos fuimos a la salida del baño y todo el mundo nos miró con cara de “están locos, llevan a un chico inconsciente que ha aparecido mágicamente del baño”. Un poco de razón llevaban, nos apresuramos y fuimos a hablar con Dafne.

-Se curará pronto, son heridas leves.-dijo mirándole, yo también le miraba, esa preciosa carita de niño bueno que tenía, quería verle los ojos, quería hablarle y quería besarle, quería decirle lo tonta que había sido y que nunca volvería a pasar, pero apareció Sussy y lo recordé todo, yo no salía con él, él tenía un rollo con Sussy.
No estaba despierto pero Sussy le dio un beso en la mejilla.
-Pero, ¿tú de que vas?-reventé.- No te basta con quitarme al novio sino que encima no puedes dejarlo en paz ni un segundo, no puedes dejar que aproveche este maldito momento en que no lo estropeas todo con tu compañía.
Liam abrió los ojos y yo no me di cuenta, en vez de eso seguí hablando, cosa que nunca debería haber hecho.
-Mira, niñata, aléjate de él, es mío, sé que suena muy posesivo pero llevo tanto tiempo buscando a alguien especial, lo encuentro soy feliz y vienes tú y lo estropeas todo.-seguí, ella empezaba a llorar, pero yo había perdido los cabales y solo sentía un intenso placer por hacerla sentir mal.
-Lo siento, yo simplemente aproveché la oportunidad.-dijo ella llorando.
-Pues cuando encuentres a tu media naranja, no te preocupes que si tenéis una crisis te lo quitaré, no vaya a haber problemas.-dije furiosa de sus estúpidas excusas.
-Déjala en paz.-susurró Liam.
-Con mucho gusto.
Me marché de allí y mis amigas me siguieron.
-No, necesito estar sola, haced compañía a Liam.
-Como quieras.-dijeron ellas obedientes.

Subí a mi habitación y me eché a llorar, lo había echado a perder todo.
Encendí el reproductor de música y sonó la voz de Frank Sinatra con la canción Fly me to the moon, no, ese no era el momento de escuchar música romántica, cambié de canción hasta encontrar algo que me animara, Don’t stop me now de Queen, pero en vez de eso me puse a llorar, cualquier canción me hacía llorar, me encantaba esa canción, la música en general, pero ese no era el momento de escuchar, sino de interpretar y llorando me puse a tocar el piano hasta que me sentí saciada, como el vampiro que bebé sangre, y decidí parar, Habían pasado dos horas y me dolía un poco el meñique, pero era un dolor placentero. Entraron las Elegidas y David.

-Bueno, ya que no es momento para hablar de según que cosas, David y yo tenemos algo que decir-dijo Violeta sonriente.
-Sí, dentro de 2 meses, cuando se acabe el curso, nos casamos.-dijo David.
-¿Os casáis? Tenéis 16 años, os lo recuerdo, sois prácticamente niños en la vida, no podéis casaros.-dijo Camila.
-Totalmente de acuerdo.-dijo María, yo simplemente me eché a llorar.
-Bueno, pues no habrá damas de honor…-dijo Violeta.
-¿Damas de honor? Creo que me empieza a gustar la boda.-dijo Camila.
-Interesada…yo quiero ser madrina del hijo.-dijo María, sonriente, yo volví a llorar, no daba muchos ánimos pero era lo único que me apetecía hacer.
-Llorando, no lo vas arreglar, anímate, llama a Elías y dile que se prepare para el baile de mañana. No es la mejor solución pero te animará.
-De acuerdo.-dije yo con voz rota. Me lavé la cara, me peiné y llamé a Elías.

-Hola, guapo.-dije yo.
-Más tu, nena.
-¿Te apetece ir a un baile de mi instituto? Mañana a las 8 en punto de la noche.
-Allí estaré, ¿me paso antes a recogerte?
-Nos vemos a las 8 menos cinco en la puerta de la escuela, ¿vale?
-Nos vemos, adiós cariño.
-Adiós, guapo.

Ya está, me sentía un poco más animada, seguía vacía por dentro pero sentía que podía superar aquello, o no…Ese era el problema.
Liam entró con Sussy, no parecían novios. No pegaban, yo, pegaba, aishh,
¡qué guapo era!

-Os tengo que contar un par de cosas.-dijo Liam, mirándome con cara de “estoy enamorado, dame una oportunidad”.- Charly, el del café, no es de fiar, creo que está compinchado, porque aunque me taparon los ojos y no veía nada, a veces escuchaba voces, lejos, y una me pareció la de Charly, sé que puede que sean paranoias, pero hay que ir con cuidado…
-¿Qué ocurrió mientras estabas allí?-dijo Camila.
-La verdad, solo me dijeron que os informara de que tuvierais cuidado con ellos y de que esto no era un juego de niños, que raptarme a mi solo había sido el principio.
-Son unos mierdas, ¿pero que hacemos? ¿los cazamos o algo?
Ellos pueden hacer eso, lo único que no pueden hacer es cosas en contra de la ley americana, pero tener pensamiento malvados perfectamente. Podríamos encerrarlos en un universo paralelo, como en las pelis.-dijo María.
-Es cierto, puede que haya un conjuro para eso.-dijo Violeta.
-¿En serio creéis que han creado un conjuro para enviar a gente a universos paralelos que hasta ahora nadie ha descubierto y que nosotras vamos a poder acceder a ese hechizo?-dije yo con ironía.
-Por supuesto, nada es imposible para nosotras, podemos ir a hablar con Dafne.
-Veis demasiadas películas.-dijo Sussy riéndose, asquerosa roba-novios…
-Puede que sea que tú veas pocas.-dije cortante.
-Puede…-dijo temerosa de contraatacar.
-¿Con quién vas al baile?-le dijo a Camila, cambiando de tema.
-Supongo que con el que me ligué en el bar, no sé… Amelia va con Elías su nuevo novio, quarterback del equipo de softball, está para morirse…-dijo Camila, buena jugada, vi como se entristecía la mirada de Liam, pobrecito…-
¿y tu con quien vas?
-Con… con Sussy.-dijo él mirándome como si fuera la maldad personificada.
-Creo que os deberíais marchar porque no es vuestra habitación y os pueden reñir.-dije.
-Eso no es cierto.-dijo Sussy.-No hay tal norma.
-¿En serio quieres que te diga directamente que sobráis, porque lo estoy haciendo?-respondí.
-Ya nos vamos…-dijo Liam, sentí su tacto al pasar a mi lado y deseé lanzarme a sus brazos y besarle, pero me contuve y me fui hacía el sillón.
-Me voy a hacer la cena.-dijo Violeta mientras entraba en la cocina.

David se acercó a mi, ¡oh, no, espero que no se me declarara, ya tenía bastantes líos!
-Soy bisexual.-me dijo susurrando, me quedé con la boca abierta.
-¡Madre mía! Pero…pe,pe…¿pero lo de Violeta?-dije tartamudeando.
-Ese es el problema, al principio la quería, estaba enamorado, pero hace poco conocí a un chico por Internet y surgió…
-¿Y por qué le has dicho que te vas a casar?
-Porqué estaba muy obsesionada con eso, y no sé como decírselo.
-No hace falta que se lo digas, empieza mirándole el culo a los chicos, comentando cosas y cuando creas que está preparada dile que crees que eres gay, no le digas bisexual porque creerá que tiene oportunidades y intentará conquistarte y cosas suyas. Haz lo que te he dicho durante una semana y luego, ya me dirás como progresa la cosa.-dije, entró Violeta y nos callamos de repente.
-Me encanta la blusa, seguro que le queda genial a tu madre.-dije yo, menuda improvisación.
-Eso espero.-Se fue hacía Violeta y empezó a besarla, ¡qué buen actor era!
Decidí leer un poco de poesía de José Maria Heredia, abrí el libro y empecé a leer:
RENUNCIANDO A LA POESÍA
Fue tiempo en que la dulce poesía
El eco de mi voz hermoseaba,
Y su amor, virtud y libertad cantaba
Entre los brazos de la amada mía.

Ella mi canto con placer oía;
Caricias y placer me prodigaba,
Y al puro beso que mi frente hollaba,
Muy más fogosa inspiración seguía.

¡Vano recuerdo! En mi destierro triste
me deja Apolo, y de mi mustia frente
su sacro fuego y esplendor retira.

Adiós ¡oh Musa, que mi gloria fuiste!
Adiós ,amiga de mi edad ardiente:
El insano dolor quebró en mi lira.



Me sonaba a mi relación con Liam, ahora no estaba inspirada, estaba triste, sin él no latía mi corazón. Se oyó “All you need is love” de los Beatles y pensé que el mundo me estaba lanzando indirectas, encendí la radio y sonó la canción (preciosa, por cierto) de “Someone like you”, Adele.
Sí, definitivamente, el mundo me estaba lanzando indirectas. Cenamos juntos y pensé que era un poco egocéntrica, imagínate que yo estaba enamorada de otra y no sabía como decirle a mi novio que ya no le quería y que sentía haberle dicho que me quería casar con él. Me fui a dormir temprano y sentí como mis huesos lo necesitaban, al apoyar la cabeza me dormí y soñé con miles de Liams besándome, lo necesitaba, curioso, tenían el cuerpo de Elías, que malvada era…

Era sábado y, al contrario que yo, todo el mundo dormía aún, me acordé de que el primer día fui a comprar croissants y decidí volver a hacerlo. Cuando llegué seguían durmiendo, dejé los croissants encima de la mesa de la cocina y empecé a leer el libro que me había comprado y casi no había empezado, 97 formas de decir te quiero, de Jordi Serra i Fabra.
Todo el mundo se fue despertando y empezamos a desayunar.
-¡Qué nervios! Se me ha acabado el rimel, tenemos que ir a comprar a Boots.-dijo Camila.
-Sí, a mi se me ha acabado mi sombra favorita dorada y tengo que ir a comprarla.-dijo María, como me encantaría que mi máxima preocupación en ese momento fuera mi lápiz de ojos, que por cierto no me quedaba.
-A mi me hace falta lápiz negro.-dije yo.
-Yo lo tengo todo…-dijo Violeta- ¡Ay, no! Me faltan pintauñas, no puedo llevarlas de cualquier formas.
-¿Nos vestimos y vamos a Boots?-dijo Camila.
-Sí.

Y nos pasamos toda la mañana “yendo a Boots”, que todas sabíamos que significaba ir a comprar los últimos retoques para el baile. Yo me compré el lápiz negro, un anillo con un azabache negro en medio y una pulsera de plata.
Todas las demás hicieron lo mismo, compraron lo que les faltaba y algún accesorio.

Al fin estábamos todas preparadas, todas despampanantes frente al espejo, pintándonos las uñas, maquillándonos y alisando cualquier pliegue ,por muy pequeño que fuera, que tuviera el vestido.

Bajé a la entrada y allí estaba Elías, tenía un cuerpo (mmmh…), me acerqué y le di un beso en los labios. Iba vestido de traje, negro y bastante clásico, pero mono.
-Perfecto para la ocasión.-dijo él.
-¿Tú solo quieres una relación pasajera verdad?¿Nada comprometido?-dije yo.
-Eres la chica ideal, es lo único que quiero, si te vas con otro no importa, no es que me falten las chicas, ¿sabes?-me dijo con una sonrisita.
-Menos mal, eres fantástico pero creo que no eres para mí, no estoy cortando ni nada, simplemente te aviso.
-Tranquila, tú tampoco eres para mí.
-¿Por qué?
-Porqué simplemente no eres para mí.

Entramos de la mano y justo empezó la introducción del baile, Dafne empezó a hablar:
-Seré breve, espero que os lo paséis bien en el baile y bueno… divertíos.-con una enorme sonrisa se marchó.
Empezó bien, me lo pasé genial, el tema chungo empezó cuando comenzaron las canciones lentas, vi a Liam con Sussy y me invadieron los celos, me acerqué más aún a Elías y le empecé a besar, Elías se dio cuenta de todo y me dijo:
-Buen plan.

Liam dejó de besar a Sussy y se acercó a mí, yo no lo vi venir, estaba besando a Elías, había decidido mejorar mi técnica. Elías se separó al verlo, me guiñó un ojo y nos dejó a solas, empezó a ligar con otras, era un buen tío.

Nos alejamos de la pista de baile.
-Lo que estamos haciendo es de tontos.-dijo Liam.
-Lo sé, darnos celos él uno al otro.-dije.
-Debemos aclararlo todo, somos él uno para él otro y eso es de las pocas cosas que tengo claras en esta vida.
-Yo también.-me acerqué y le di un beso, ¡cuánto lo necesitaba!, había olvidado como era tocarle, sentir su boca en mis labios, saborear su saliva (suena repugnante, lo sé). – Estaba celosa de Sussy porque tú le prestabas demasiada atención, no te preocupabas tanto por mí.
-Es que Sussy es una amiga de mi hermana y lleva colada por mí desde parvulario, siempre le he tenido mucho cariño y al verla tan perdida… pero juro que no pasó nada.
-Debe irse.
-No.
-Entonces siempre ocurrirá lo mismo, me acabaré volviendo a poner celosa y esto no llegará a buen puerto.
-Tenemos que aprender a no ponernos celosos, estaba tan triste cuando te vi con ese tío. Sussy, es una buena chica, puede ser amiga tuya.
-Eso nunca, es como decirle “cómete a mi novio, amiguita”.
-No tiene nada que ver.
-Vale, tienes razón, pero no me cae bien.
-No la conoces.
-Ni la quiero conocer, ahora disfrutemos del momento, bailemos.

Y empezó la noche más romántica de mi vida, ¡cuánto lo había echado de menos!, sus caricias, ¿Cómo algo tan horroroso como la envidia podría haberla alejado de Liam, tan perfecto y romántico? Ahora todo iba bien, entonces vio a Violeta llorando y supo que David se había adelantado a esa “semanita”, toda la felicidad de la que había disfrutado se perdía por momentos, corrí hacia Violeta y entonces esa poca felicidad que me quedaba se convirtió en tristeza.

Capítulo 17 aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Coméntame, cuéntame que opinas y si tienes un blog, no dudes en hablarme de él. Me pasaré en cuanto pueda :3