miércoles, 11 de junio de 2014

Miedos

Todo el mundo tiene un miedo. Miedo a las arañas, a los patos, a los insectos, a quedarse encerrado en un sitio pequeño... La historia de hoy, es una historia que pocos saben, y de un miedo que muchos conocen,

Érase una vez una niña, seis años debía tener cuando su mayor miedo apareció.

Estaba durmiendo en su cama cuando se despertó y abrió los ojos, encontrándose con una figura al otro lado de la habitación la cuál se iba acercando a cada parpadeo que daba. Esas figuras aparecían cada noche, no siempre tenían la misma forma. Pasaban de espeluznantes sombras a mujeres vestidas de novia con un ramo en sus manos. Aunque no todas tenían la misma forma, todas hacían lo mismo, se acercaban a la cama y se quedaban mirando a la niña fijamente, inspeccionándola.

La pequeña niña intentó olvidarse de ellas pero llegó el punto en el que no podía evitar cerrar los ojos con fuerza cada vez que apagaba la luz.

Esa niña ahora tiene quince años y sigue sin poder dormir con la puerta del armario abierta, aunque tan sólo sean cinco centímetros. Tampoco soporta ningún tipo de película, serie o juego de terror pensando que por las noches esas figuras volverán a aparecer y la atormentarán como antes.

Sí, como habréis adivinado su miedo es la oscuridad y lo que esta esconde: sus sombras, sus ruidos, sus silencios, sus luces parpadeantes que aparecen de repente...

Porque todo eso no es más que oscuridad.






4 comentarios:

  1. Creo que todos hemos tenido miedo a la oscuridad alguna vez... yo por suerte ya no lo tengo. O no tanto como antes ;) jajaja Me ha gustado mucho el relato!

    Por cierto, ¡¡HE VUELTO!! Jo, ya tenía ganas de volver a pasarme por aquí y leerte ^^

    Un abrazo enorme y pásate cuando quieras! :3

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  2. :O me dió cosa.
    Creo que si alguien no tuvo o tiene miedo a la oscuridad, no es humano.
    Yo cuando era pequeñita, tipo 5 o 6 años, me asustaba porque en el cuarto donde dormía colgaban camisas y sacos en unos clavos que habían puesto en las paredes, y cuando la habitación estaba a oscuras, esas camisas y sacos parecían personas colgadas...
    Era horrible >.< recuerdo cómo me asustaba >.<
    Espero que se te vaya ese miedo pronto :) sé lo feo que es tener miedo a algo cuando eres mayorcita -_-

    Besos♥

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  3. Muy bonita historia.

    Se debe de tener miedo a algo, menos a la vida.

    Blog Vive La Vida (PINCHA AQUÍ)

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  4. jooo me encanta! mil gracias por pasarte con mi blog, siempre hace ilusión recibir algún comentario.
    Espero seguir viéndote por allí!
    Besos!

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