sábado, 6 de septiembre de 2014

Anhelo

Era la clase de hombre que deambulaba por las calles farfullando cosas incomprensibles, con su pelo, largo sucio y revuelto, y su barba de mucho más que 3 días. No esperaba chocarme con él aquella madrugada. Pese a estar siempre en ese banco del parque cubierto por la sombra de un gran álamo, nunca le había mirado a los ojos, nunca lo había saludado. Era como un espíritu. Nadie lo conocía. Nadie hablaba de él. Nadie sabía de donde había salido aquel hombre triste y harapiento.

Pero aquel día, casi sin saber a quien me dirigía al levantar la vista, me topé con sus ojos. Verdes y abatidos. Mucho más jóvenes de lo que jamás pensé. No pude evitar sentir curiosidad por su historia, quería conocerle. Quería hablar con él. Y como si supiera perfectamente lo que estaba pensando, me dijo:

-¿Sabes cuál es el deseo que todo hombre anhela?- su voz era ronca, rota, desgañitada, salían sentimientos a bocanadas de ella, como si llevara mucho tiempo allí encerrada. Me quedé quieta allí, no estaba asustada sino sorprendida, no fui capaz de contestarle. Su boca se torció formando una triste sonrisa. Una triste sonrisa... ¿Cómo puede ser una sonrisa triste, pensé?

Él seguía mirándome, esperando una respuesta. No entendí que debía haber visto en una chica como yo aquel hombre tan extravagante. Yo, tan mediocre, tan anodina. Podría haberle contestado algo como "no sé", pero sabía perfectamente que aquello no era lo que él buscaba.

-¿Ser feliz?- y mi voz parecía tan diferente a la suya, tan llana, tan sencilla y fría. No salía nada de ella, no había sentimientos deseando escapar. Por un momento, me pareció ver en sus ojos decepción, pero fue tan fugaz... En seguida esbozó una sonrisa, más triste incluso que la otra y me miró como si fuera la persona más ingenua del mundo.

Separó sus ojos verdes, llenos de vida, de mis insulsos ojos marrones y empezó a caminar. Por un momento pensé que no iba a decírmelo, que ni siquiera él lo sabía, pero entonces se giró, y con una sonrisa, esta vez alegre, vivaz, pero efímera, no olvidaré jamás esa sonrisa, me dijo:

-Volar.



6 comentarios:

  1. Mentiría si dijese que esta entrada no me ha llegado, que no se que tiene que es muy *-*

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  2. Muy bonito el escrito, me ha gustado bastante :D

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  3. Hola Amanda ¿Como estas? Que te digo, sencillo pero hermoso. Me gusto muchisimo su respuesta.
    Volar, todos queremos eso.
    Saludoss

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  4. Wao C:

    Otra vez me has dejado sin palabras. La primera fue con "Lucy" y como entonces, lo que he leído me ha encantado! ^^

    Quizás yo hubiera reaccionado igual, hubiera callado y luego dicho "ser feliz" pero vaya, Volar, qué profundo.

    La verdad leer fue un verdadero placer. He quedado admirada y pensativa. Eres súper buena escritora Amanda, muchísimos besos <3

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  5. Hola :)
    Esta entrada es muy hermosa. No sé qué tiene, pero la historia es muy genial. No sé en qué te habrás inspirado, pero es genial. Yo solía escribir ese tipo de cosas, con ese aire misterioso o algo así >.< ahora me enfoco más en otras cosas...


    Besos♥

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