martes, 11 de noviembre de 2014

Crash

Es un día cualquiera.

Un día de esos que te encantan porque llueve a mares.

Pero tienes que ir en coche a buscar a tu hermana que acaba de trabajar justo ahora.

Te sientas en el asiento del copiloto, cambiando de emisora hasta que encuentras esa canción que tanto te gusta.

Te reclinas en el asiento tarareando y ves las gotas chocar contra el cristal del coche.

Plop, plop, plop.

La tormenta empeora y miras el cielo en busca de relámpagos que poder ver.

El coche se para y esperas a que entre tu hermana, que por cierto, entra empapada de pies a cabeza.

Te empieza a relatar todo lo que ha hecho en el día y tu te ríes a carcajadas cuando te dice que casi se cae en un charco.

Pero de repente, unas luces blancas te ciegan.

Oyes gritar a tu padre que va al volante y el miedo se apodera de ti.

Todo a tu alrededor empieza a dar vueltas cuando intentáis esquivar el coche que viene directo hacia vosotros y acabáis dando vueltas en medio de la calle.

Intentas pensar en alguna cosa fuera de esa situación, pero lo único que se te viene a la cabeza es lo que está pasando en ese momento. Piensas en darle la mano a alguien o susurrar un Te quiero para despedirte.

Pero lo único que oyes es un Crash.

Y todo se apaga.

Todos esos momentos que viviste.

Los recuerdos con tu padre cuando te enseñó el ciclo de la marea. Cuando tenías miedo de decirle la nota que habías sacado en el último examen por miedo a que te castigara. Cuando se disfrazaba en Halloween y asustaba a tus amigos. Cuando te acurrucabas junto a él en el sofá y veíais una película juntos. Hasta cuando te quedabas dormida en su pecho cuando eras pequeña.

Y los recuerdos con tu hermana.

Cuando dormíais en la misma habitación y jugabais a saltar de cama en cama para que no os comieran los tiburones. Cuando te consoló en esos momentos de tristeza. Cuando le dijo a tus padres que necesitabas gafas aunque tu no quisieras llevarlas. Cuando empezasteis a contaros vuestras historias románticas y a soñar con unas nuevas. Cuando visteis películas en el cine y acabasteis llorando a más no poder.

Pero todo se apaga.

En un solo golpe.


5 comentarios:

  1. Ay, jo!! No me puedes hacer esto... con lo que a mí me encantan la lluvia, los rayos, los truenos... ¡¡Amo las tormentas!! Pero no con este desenlace :"( ¿Y sabes qué es lo peor de todo? Que es una historia real... que hay cientos de personas reales que han pasado por eso. Ojalá la realidad fuera diferente...
    Un abrazo y pásate cuando quieras :3

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  2. Me has puesto los pelos de punta, una historia muy trágica. La vida da giros inesperados, nunca sabes lo que puede pasar..
    Un besito enorme :)

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  3. Qué palabras tan trágicas. La vida cambia tan rápido...

    Saludos, nos leemos.

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  4. Jo, los pelos de punta, de verdad. Una entrada genial. Pásate si quieres =)
    www.lotsofeelings.blogspot.com.es

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  5. Jo, los pelos de punta, de verdad. Una entrada genial. Pásate si quieres =)
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