lunes, 23 de marzo de 2015

T'estim

Recuerdo tus rasgos, tus palabras,
tus sonrisas y miradas.

Siempre quise ayudarte, abrazarte
y esas arrugas de la cara acariciarte.

Nadie nunca te prestaba atención
pero nosotros apreciamos tu gran corazón.

Con tu voz grave y llena de sentimientos
por la puerta  entrabas sin grandes aspavientos. 

Ochenta y seis años tenías
cuando la vida de tu cuerpo perdías.

Como tú decías la comida se te ha acabado, 
aunque nadie estaba aún preparado. 

No será nada fácil olvidarte, 
ni para mí ni para nadie,

Viviste con ganas hasta el último momento
aunque un pulmón ya faltaba en tu cuerpo.

Siempre te recordaré con tus grandes manos,
llenas de cicatrices por tanto trabajar en el campo.

Desde mi ventana tu casa veré,
y tu recuerdo a mi mente va a volver.




El motivo de este texto es Pau, mi vecino, el cuál ha muerto esta mañana. Para mí era como mi abuelo, lo conocí a los ocho años al mudarme a un pueblo alejado de todo, al principio fue un gruñón, pero acabó siendo de las mejores personas que he conocido nunca, amable, generosa, humilde... 

Su situación era complicada, viudo y con un hijo que apenas le hacía caso. Tenía la casa hecha un desastre, nadie le ayudaba a hacer nada. Pero a pesar de todo eso, de haberse derrumbado varias veces porque sentía que nadie le quería, él seguía adelante.

Era un hombre de campo, con su huerto y sus animales, los cuales cuidaba con verdadera devoción. Él siempre decía que cada persona al nacer tiene una cantidad de comida, y que cuando esa comida se acaba, la persona muere. Supongo que a él se le acabó la comida, y yo no estaba preparada. No lo estoy, y no lo estaré. 

Cada día venía e irrumpía en casa para contarnos sus hazañas, echaré de menos que me despierte cuando estoy a punto de dormirme en el sofá con su voz al entrar. Echaré de menos sus naranjas, ¡las mejores del pueblo! Echaré de menos su carro y su burro, con el que me llevaba a pasear hace unos años. Echaré de menos su ruidosa respiración por culpa del cáncer que tuvo en los pulmones. Lo echaré todo de menos respecto a él. Porque era un hombre genial, y aunque todos lo supiéramos, nadie se esperaba que se fuese ya. 

Era un hombre maravilloso, 

Y siempre lo será.

T'estim, Pau. 


1 comentario:

  1. El relato ha sido fantástico y aunque me imaginaba que estaba basado en una historia real, no pensé que fuera tan triste, me ha llegado al corazón. Por otro lado entiendo tu dolor, solo se me ha muerto un ser querido, pero sé que ese momento es difícil de superar, en mi caso han pasado 3 años y de vez en cuando lo extraño. Te deseo mucho ánimo y fuerza, ahora tienes un angelito.

    April

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