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viernes, 6 de diciembre de 2013

Cuarta razón...

Creo recordar que dije que esta sección sería semanal, como veis, no es así , básicamente, por falta de tiempo. Pero, que sepáis, que no la olvido.


El mar.
El mar, embravecido.
El mar, embravecido, escupía historias.
El mar embravecido, escupía historias y ocultaba secretos.

Me encanta el mar. Siempre. Da igual que haga calor, o frío, quizás sienta predilección por las playas en las que llueve y todo es agua, porque adoro el agua. Y, por tanto, el mar. No sé si es algo personal, supongo que sí, o si todos los seres humanos tenemos tendencia a amarlo, a verlo como algo efímero y único.

Sé que muchas personas viven en Madrid, Zamora, Zaragoza, Sevilla...u otras ciudades de interior y que no tienen el mar demasiado presente en sus vidas.Yo vivo a 15 minutos andando de la playa y apenas voy, pero aún así lo siento. Sé que está ahí y eso me transmite, ¿calma? No sabría bien como describirlo.

He intentado encontrar alguna foto, que reproduzca el mar. Una de esas fotos que te llevan directamente a ese lugar, pero creo que es imposible. Porque el mar llevo consigo el olor, la brisa, el tacto de la arena, las salpicaduras de agua...Y una foto no puede lograr eso, pero aún así, para que durante unos segundos os parezca rozar la arena, para que os imaginéis brevemente la brisa marina, el olor a sal, quiero acabar esta entrada sin nada más que añadir que esta fotografía:


sábado, 5 de octubre de 2013

Tercera razón...

...para seguir respirando.


Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Si el hombre pudiera decir lo que ama, Luis Cernuda

¿Qué decir de la poesía sin quedarse corto?¿Qué decir de algo tan perfecto y único? 

Yo y mi debilidad por la poesía. Jamás he escrito poesía por propia voluntad, y creo que es porque sé que escriba lo que escriba no va a ser absolutamente nada en comparación a otras, y aunque sé que es estúpido pensar eso, me avergüenza la simple idea de que alguien la lea, porque sé que aunque no lo diga creerá que es horrible. Y ahora preguntaréis, ¿te avergüenza escribir poesía y no te avergüenza escribir relatos? Pues exactamente, resultara extraño, pero para mí la poesía es algo fuera de serie, y no me veo capaz.

¿Alguna vez habéis llorado por la poesía? Yo he llorado. He llorado y he sido feliz. ¿Por qué? No lo sé, pero lo he sido. Os puedo asegurar que no habré entendido ni la mitad de las metáforas, pero me transmitió algo en ese momento, ni siquiera sé el que, y eso fue suficiente.

Conozco a alguien, y os juro que estoy diciendo la verdad, a el que la poesía le salvó la vida. Literalmente. Si la poesía no hubiera existido, no hubiera estado hoy vivo.

Así que, por la poesía, yo sigo respirando mil años más si hace falta.
Love always, Amanda.

No olvidéis pasar por Tú y yo, juntos...

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Segunda razón...

...para seguir respirando.

-Oh, Dios mío. Es otra vez esa sensación.
-¿Qué sensación?
-Es extraña, me siento capaz de volar, de hacer cualquier cosa, siento algo aquí en mi estómago y...estoy confusa a la vez. Quizás feliz, no sé, es difícil de describir. Es como una explosión de sentimientos dentro de mí, y sin embargo por fuera todo prosigue. Dentro de mí suceden tantas cosas, pero nadie parece notarlo.
-¿Sabes como le llaman a eso? Amor. Te hará sufrir, pero también despertará en ti sentimientos únicos, increíbles, y lo más importante, jamás le olvidarás.-dice señalándolo.
-¿Cómo sabías que se trataba de él? 
-Quizás no sea tan irrelevante en tu exterior como crees...
-¿A qué te...?
-Shh, se acerca.

El amor. Oh, sí, no lo podemos negar. Pasamos parte de nuestra vida quejándonos del amor, de lo horrible que es. Pero, ¿acaso no es el amor el que provoca esa sonrisa estúpida en nuestra cara?¿El qué consigue que, de alguna forma, nos sintamos especiales? Y sí, como todo tiene sus partes malas pero...¿qué no lo tiene? Toda cosa que aporta momentos buenos, aporta también algunos malos.

Y sí, yo lo admito. Amo el amor, y valga la redundancia, pero me parece un sentimiento precioso, mágico.


Si amar te hace feliz, ¿por qué esconderse del amor? Jamás he entendido a esa clase de personas que guardan su corazón para que no sea dañado, porque algo que jamás es dañado, jamás será amado. Quien no arriesga, no gana.
 "Es mejor haber amado y haber perdido que jamás haber amado."
Love always, Amanda.
No olvidéis pasar por Tú y yo, juntos...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Primera razón...

...para seguir respirando.



-¡Eres un idiota!
-¡Vaya novedad!
-¿Sabes por qué no me he suicidado aún?
-Sorpréndeme.
-Porque me quedan 10 páginas para acabarme este libro.

Creo que los libros se merecían inaugurar esta sección que actualizaré cada domingo, o que intentaré hacer, por razones obvias, que voy explicar...


Los libros merecen estar aquí, en esta entrada, ahora mismo, porque solo ellos nos han hecho sentirnos capaces de cualquier cosa. Porque nos han apoyado en los momentos más duros, cuando no quedaba nadie. Porque nos han proporcionado su ayuda incondicional sin conocernos, sin juzgarnos, simplemente abriéndonos sus páginas, proporcionándonos aventuras que jamás viviremos y transportándonos a mundos únicos en nuestra mente, a los que nadie jamás llegará. Los libros nos han hecho sentirnos especiales, y por ellos nosotros, a nuestra manera, también tenemos que hacerle saber a los demás lo especiales que son.
“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”.-Dickinson.
Y, por supuesto, jamás debemos olvidar al autor. Al escritor. Esa persona que se esconde tras las páginas del libro, que imprime su esencia allí y deja que los demás gocen de ella. Gracias al autor, porque sin él no habría libros, y prefiero no imaginarme un mundo sin libros.
"Los libros pueden ser peligrosos. Los mejores deberían tener una etiqueta diciendo “esto podría cambiar tu vida."-Exley.
Podría seguir hablando de por qué los libros son una de mis razones para seguir respirando, pero creo que vosotros sabéis perfectamente por qué las tardes lluviosas leéis libros, por qué vuestro amor platónico es Peeta Mellark/Jace Wayland/Patch Cipriano/Tobias/∞ y, por qué de pequeños ansiabais el momento en que vuestra madre se acercaba a vuestra cama y os leía un cuento de buenas noches...

Love always, Amanda.

No olvidéis pasar por Tú y yo, juntos...